Místico y fascinante, el Anillo de labradorita es una joya de fuerza y luz. Su superficie brillante capta la atención e invita a la contemplación. Levantado al dedo, se convierte en una extensión de su voluntad, su anclaje, su energía creativa. Fortalece la autoconfianza, arroja luz sobre la mente y protege contra perturbaciones externas. Este es el anillo de aquellos que caminan entre dos mundos, el ojo abierto a lo invisible.